El obispo de la diócesis de Baní, Víctor Masalles, expresó su preocupación por los niveles de criminalidad y consideró que convocar al Consejo de Seguridad Nacional no sería suficiente para enfrentar la situación. Durante sus declaraciones, afirmó que existe una creciente sensación de inseguridad entre la población y sostuvo que el problema requiere respuestas efectivas que fortalezcan la protección ciudadana y la confianza en las instituciones encargadas de la seguridad pública.
Masalles señaló que la delincuencia y los casos vinculados al narcotráfico han incrementado la percepción de vulnerabilidad en distintos sectores de la sociedad. Como ejemplo, mencionó el reciente asalto sufrido por un sacerdote y afirmó que muchas personas sienten temor al transitar por calles y carreteras o al utilizar objetos personales en espacios públicos. Las declaraciones reflejan la opinión del prelado sobre el panorama de seguridad y la necesidad de adoptar medidas que contribuyan a reducir estos hechos.
El religioso advirtió que la persistencia de la inseguridad podría afectar la gobernabilidad si no se implementan acciones oportunas. Asimismo, indicó que los recientes casos relacionados con el crimen organizado han motivado llamados de diversos sectores de la sociedad civil y de la Iglesia para que las autoridades refuercen las investigaciones, asignen responsabilidades y desarrollen estrategias orientadas a mejorar la seguridad ciudadana.