La vicepresidenta de la República Dominicana, Raquel Peña, afirmó que el Gobierno se mantiene vigilante y preparado frente a los posibles efectos económicos internacionales derivados del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos, especialmente en lo relacionado con el comportamiento de los precios de los combustibles y su impacto en la economía nacional.

La funcionaria explicó que el presidente Luis Abinader da seguimiento diario a los cambios que se producen en el escenario internacional, con el propósito de anticipar cualquier situación que pueda afectar a la población dominicana y tomar medidas oportunas para mitigar sus consecuencias.

Peña señaló que el Gobierno continúa realizando un importante esfuerzo económico mediante los subsidios aplicados a los combustibles, aunque adelantó que las autoridades trabajan en la implementación de un esquema de subsidio focalizado, dirigido principalmente a proteger a los sectores más vulnerables del país ante posibles aumentos.

Asimismo, indicó que el equipo económico del Gobierno trabaja de manera permanente junto al mandatario para reducir al mínimo cualquier impacto negativo derivado de las tensiones internacionales, priorizando la estabilidad económica y el bienestar de los ciudadanos.

Tensión entre Israel e Irán

El conflicto entre Israel e Irán es una de las tensiones geopolíticas más importantes de Oriente Medio y se basa en rivalidades políticas, militares y estratégicas que llevan décadas. Israel considera que el programa nuclear iraní y el apoyo de Teherán a grupos armados como Hezbolá representan una amenaza directa para su seguridad, mientras Irán acusa a Israel y a Estados Unidos de intervenir en la región y atacar sus intereses. En los últimos años, ambos países han protagonizado ataques indirectos, bombardeos, amenazas y enfrentamientos mediante aliados regionales en países como Siria, Líbano e Irak.

La tensión aumentó significativamente tras operaciones militares y ataques cruzados que involucraron también a Estados Unidos, generando preocupación mundial por una posible guerra regional de gran escala. El conflicto ha impactado los mercados internacionales, especialmente el petróleo y los combustibles, debido al temor de interrupciones en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz. Además, organismos internacionales y distintos gobiernos han pedido negociaciones y treguas para evitar una mayor escalada militar en Oriente Medio.