En un movimiento que ha desatado una gran controversia, diputados aprobaron en primera lectura el nuevo Código Penal sin haberlo leído completamente, un hecho que ha sido destacado en las portadas de los diarios y ha generado un intenso debate.

El proceso parlamentario habitual establece que los proyectos de ley deben ser leídos artículo por artículo en el hemiciclo, un procedimiento que muchos consideran tedioso pero necesario. Sin embargo, en esta ocasión, el Código Penal fue liberado de este trámite bajo la promesa del presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, de que se leerá en su totalidad en la segunda lectura. Este procedimiento también fue utilizado previamente en el Senado.

La segunda lectura del proyecto se ha convocado para el próximo jueves, momento en el cual se espera que el código sea enviado a una comisión para su revisión final antes de la aprobación definitiva. El objetivo es aprobar el Código Penal antes del 26 de julio, fecha en la que finaliza la actual legislatura.

El Código Penal, que lleva más de 20 años en discusión en el Congreso, ha sido objeto de críticas desde diversos sectores. En particular, la línea progresista y grupos defensores de las tres causales han manifestado su oposición. Ayer, se realizaron manifestaciones frente al Congreso por parte de organizaciones como Participación Ciudadana y otras entidades que abogan por los derechos de la niñez y las mujeres.

El proyecto ha sido también criticado por la Iglesia Católica, que ha instado a los ciudadanos a no votar por los diputados que apoyen el aborto, incluso en las tres causales.

A pesar de la controversia, muchos consideran que la aprobación de este código es necesaria para actualizar la legislación penal dominicana, que data de 1884. El nuevo código incluye más de 70 nuevos tipos penales que no existían antes.

Se espera que, una vez aprobado por ambas cámaras, el proyecto sea promulgado por el presidente de la República, Luis Abinader, quien ha mostrado interés en avanzar con esta legislación.

El debate continúa y la segunda lectura del Código Penal será crucial para determinar su futuro y las posibles modificaciones que puedan realizarse.