El exprocurador Jean Alain Rodríguez ha anunciado que presentará a la procuradora general de la República, Miriam Germán Brito, como testigo a descargo en su defensa contra las acusaciones de corrupción, incluyendo presunta estafa al Estado por más de 6,000 millones de pesos, asociación de malhechores, sobornos y delitos electrónicos.

Después de una intensa jornada en el tribunal, Rodríguez continuaba exponiendo su defensa en horas de la noche. En sus declaraciones, el exprocurador negó categóricamente las acusaciones de enriquecimiento ilícito y lavado de activos, asegurando que el Ministerio Público no pudo controvertir las pruebas presentadas por su equipo.

Rodríguez explicó que las pruebas, incluidas transacciones bancarias y certificados de título, demuestran que más del 90% de su patrimonio data de antes de su gestión como procurador. Además, afirmó que un perito designado por el juez determinó que no hay evidencia de enriquecimiento ilícito ni de lavado de activos, un argumento que el Ministerio Público no refutó.

La defensa de Rodríguez subrayó la importancia de los testimonios de Germán Brito y del procurador adjunto Rodolfo Espiñeira. Según Rodríguez, Espiñeira, quien fue su primer sustituto y firmante de numerosos cheques durante su gestión, también firmó documentos bajo la dirección de Germán Brito, lo que implica su continuidad en las acciones cuestionadas. Esta circunstancia, según Rodríguez, es clave para demostrar que las decisiones criticadas fueron avaladas y continuadas por la actual administración.

Rodríguez también mencionó que Espiñeira puede testimoniar sobre la aprobación de contratos relacionados con el Plan de Humanización del Sistema Penitenciario, destacando que estos contratos, aunque criticados, fueron firmados y extendidos por la gestión de Germán Brito.

En sus declaraciones, Rodríguez sostuvo que el proceso en su contra está motivado por venganzas y conflictos políticos, señalando la relación tensa con sus antiguos compañeros, Jenny Berenice y Wilson Camacho. Además, cuestionó la selectividad del Ministerio Público al acusarlo a él, mientras otros que trabajaron en la Procuraduría no fueron imputados.

El juicio preliminar ha concluido, y la próxima audiencia está fijada para el 28 de junio, cuando el juez Amaury Martínez del Tercer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional decidirá si emite un auto de no ha lugar o si envía a juicio de fondo a los 41 implicados y 22 empresas involucradas en el caso de corrupción conocido como “Medusa”.