Un recluso condenado a 30 años de prisión por homicidio escapó durante la madrugada tras un violento operativo ejecutado por un grupo de hombres armados en un centro médico de la provincia María Trinidad Sánchez. De acuerdo con las informaciones preliminares, el interno había sido trasladado desde la cárcel de Nagua a una clínica por un supuesto deterioro en su estado de salud. El hecho ocurrió en las inmediaciones del municipio de Cabrera y generó una amplia movilización de las autoridades, que iniciaron las investigaciones para esclarecer las circunstancias en las que se produjo la fuga.

Según los reportes conocidos hasta el momento, los atacantes sorprendieron a los agentes encargados de la custodia del privado de libertad, identificados como Jorge Gabriel Báez Abreu y otro militar. Durante la acción, los agresores lograron despojarlos de dos fusiles M-10C y efectuaron varios disparos dentro del centro médico Costa Norte antes de abandonar el lugar con el recluso. Las primeras versiones indican que el traslado del interno había sido autorizado mediante una orden firmada por el director general de Prisiones, Tomás Holguín de la Paz, aunque las circunstancias que rodearon esa decisión también forman parte de las pesquisas oficiales.

Las autoridades informaron que una yipeta Toyota Prado de color rojo vino, presuntamente utilizada durante la fuga, fue localizada posteriormente en el municipio de Cabrera. Además, cámaras de vigilancia captaron el recorrido del vehículo mientras salía de la zona, material que ahora forma parte de las evidencias analizadas por los investigadores. También circula un video en el que se observa al recluso bajo custodia dentro de la clínica antes del ataque. Los organismos de seguridad mantienen un operativo de búsqueda para localizar al fugitivo e identificar a todos los responsables del rescate armado.