El empresario Abraham Hazoury, presidente del Grupo Puntacana, protagonizó una de las declaraciones más comentadas de la semana al cuestionar públicamente la oposición a la construcción de nuevas torres hoteleras en la zona turística de Punta Cana. Durante una entrevista difundida recientemente, Hazoury expresó su desacuerdo con sectores que rechazan el proyecto y aseguró que algunas acciones buscan obstaculizar iniciativas consideradas estratégicas para el desarrollo económico de la región Este. Sus declaraciones generaron amplias reacciones en distintos ámbitos empresariales, políticos y sociales.

La controversia surge en torno a un proyecto turístico que contempla la construcción de miles de habitaciones y viviendas destinadas a trabajadores vinculados a la industria. Según lo expuesto durante el acto de inicio de los trabajos, la inversión busca fortalecer la oferta hotelera y generar nuevas oportunidades de empleo. También se destacó la participación de diversas autoridades gubernamentales, lo que fue interpretado por algunos observadores como una señal del respaldo institucional al desarrollo del turismo. Paralelamente, continúan los debates sobre el impacto urbanístico y ambiental de las nuevas edificaciones.

El tema ha adquirido mayor relevancia debido a la existencia de recursos legales que buscan revisar o detener las autorizaciones otorgadas al proyecto. Mientras algunos sectores defienden la necesidad de preservar determinados criterios de planificación territorial, otros sostienen que la inversión representa una oportunidad importante para la economía local y nacional. En medio de las diferencias, las partes involucradas han mantenido posiciones firmes respecto al futuro de la iniciativa, cuyo desarrollo continúa siendo objeto de atención pública y seguimiento por parte de diversos actores vinculados al turismo dominicano.