Las autoridades penitenciarias de Nueva York mantienen bajo estrictas medidas de seguridad a los ocho sospechosos acusados del asesinato del adolescente Lesandro Guzmán Feliz. Según fuentes policiales citadas en reportes locales, los detenidos permanecen bajo custodia especial en diferentes cárceles debido al alto impacto mediático y social generado por el caso. Las autoridades temen posibles enfrentamientos o represalias dentro de los centros penitenciarios por parte de otros reclusos.

De acuerdo con las informaciones ofrecidas, cada vez que alguno de los acusados debe ser trasladado dentro de las instalaciones carcelarias, se suspenden temporalmente los movimientos de otros internos como medida preventiva. Asimismo, los sospechosos son escoltados por varios oficiales correccionales y un capitán encargado de supervisar el procedimiento. También se indicó que los agentes utilizan cámaras portátiles para registrar cada desplazamiento y garantizar control total durante los traslados.

Las autoridades mantienen especial vigilancia debido a que los acusados estarían vinculados a la pandilla conocida como Los Trinitarios, señalada en la investigación por el asesinato del joven de 15 años ocurrido en el Bronx. El caso provocó gran indignación entre comunidades dominicanas y estadounidenses, convirtiéndose en uno de los hechos criminales más comentados en Nueva York durante ese período. Mientras continúan los procesos judiciales, las autoridades penitenciarias buscan evitar incidentes adicionales relacionados con los acusados dentro del sistema carcelario.