
El jefe de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, Michael Banks, presentó este jueves su renuncia con efecto inmediato, en medio de un escándalo por acusaciones de haber contratado prostitutas durante su tiempo en funciones dentro de la agencia federal. La dimisión fue confirmada por el propio funcionario a medios estadounidenses.
Banks afirmó que su salida responde al cierre de un ciclo tras más de 37 años de servicio público, destacando que deja la institución en mejores condiciones. “Es hora de ceder las riendas y dedicarme a mi familia y a la vida”, expresó en declaraciones a Fox News, sin referirse directamente a las acusaciones.
Sin embargo, la polémica surge a raíz de una investigación publicada por The Washington Examiner, que lo señala por presuntamente pagar servicios de prostitución durante viajes al extranjero, específicamente en Colombia y Tailandia. Según el reporte, al menos seis empleados actuales y antiguos de la agencia aseguraron que Banks incluso se jactaba de estas prácticas ante colegas.

El mismo medio divulgó fragmentos de la carta de renuncia que el funcionario habría enviado a sus subordinados, en la que indica que regresará a Texas para enfocarse en su familia y su vida personal. Hasta el momento, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos no ha ofrecido declaraciones oficiales sobre las acusaciones ni sobre la salida del alto cargo.
Durante su carrera, Banks ocupó múltiples posiciones dentro del sistema de inmigración. Tras retirarse temporalmente en 2023 por diferencias con la administración de Joe Biden, fue designado en Texas por el gobernador Greg Abbott. Posteriormente, con el regreso al poder de Donald Trump en 2025, asumió como jefe de la Patrulla Fronteriza, donde impulsó políticas migratorias más estrictas.