El Gobierno de Cuba confirmó que el país se quedó sin reservas de diésel ni fueloil, combustibles esenciales para mantener operativa la red eléctrica nacional. La información fue ofrecida por el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, quien reconoció públicamente que la isla atraviesa una de las peores crisis energéticas de los últimos años.

“No tenemos absolutamente nada de fueloil, ni absolutamente nada de diésel. Ya no tenemos reservas”, declaró el funcionario durante una intervención transmitida por la televisión estatal cubana. La situación ha provocado apagones de hasta 20 y 22 horas diarias en varias zonas del país, especialmente en La Habana, generando creciente malestar entre la población y protestas ciudadanas por los constantes cortes eléctricos.

La crisis se agravó luego del endurecimiento de las sanciones y restricciones energéticas impuestas por Estados Unidos desde enero de este año, medidas que han dificultado la llegada de combustible desde países aliados como Venezuela y México. Según medios internacionales, Cuba dependía en gran parte de las importaciones de carburantes para sostener su sistema energético y de transporte.

El ministro explicó además que el último cargamento importante de petróleo, enviado por Rusia a finales de marzo, ya fue completamente consumido. Actualmente, el país solo cuenta con una limitada producción local de crudo y gas natural, insuficiente para cubrir la demanda nacional. Mientras tanto, las autoridades cubanas aseguraron que están abiertas a negociar con cualquier nación dispuesta a vender combustible a la isla.