La República Dominicana ha iniciado un proceso de capacitación al personal médico y adquisición de insumos ante el surgimiento de casos de hantavirus en otras naciones, como parte de las medidas preventivas para garantizar la seguridad sanitaria en el país. Así lo informó el ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, quien reiteró que el territorio nacional se mantiene fuera de peligro frente a esta enfermedad.

El funcionario explicó que, aunque no existe motivo de alarma, las autoridades se mantienen activas en la aplicación de todos los protocolos correspondientes. “No hay que preocuparse, pero sí ocuparse”, expresó, al destacar que se están adquiriendo reactivos de laboratorio y otros insumos necesarios para la detección oportuna del virus, así como fortaleciendo la capacidad de respuesta del sistema de salud.

Asimismo, indicó que se desarrolla un proceso de capacitación dirigido a médicos y personal sanitario en todo el país, con el objetivo de que puedan identificar de manera temprana posibles casos de hantavirus y brindar el manejo adecuado conforme a los estándares internacionales.

Las declaraciones fueron ofrecidas durante una misa de acción de gracias con motivo del Día Internacional de la Enfermería, donde el ministro también anunció el nombramiento de 1,115 enfermeros y enfermeras que hasta el momento laboraban bajo contrato, como parte de las acciones para fortalecer el sistema de salud pública nacional.

El hantavirus es una enfermedad transmitida principalmente por roedores infectados, a través del contacto con su orina, excrementos o saliva. Puede provocar síntomas que van desde fiebre y dolores musculares hasta complicaciones respiratorias graves, dependiendo del tipo de infección. Aunque no es altamente contagioso entre humanos en la mayoría de los casos, sí representa un riesgo en ambientes donde existe exposición a estos animales.

No obstante, el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, aseguró que la situación no es comparable con el inicio de la pandemia de COVID-19 y que el riesgo de propagación global es bajo. Las autoridades sanitarias continúan monitoreando el caso mientras el crucero se dirige a su próximo destino bajo estrictas medidas de control.