En el programa El Sol de la Tarde, la diputada Yali Soto defendió los avances y objetivos del proyecto “Déjala ir”, una iniciativa impulsada por un grupo de legisladoras del Congreso Nacional con el propósito de reducir los casos de violencia intrafamiliar y feminicidios en la República Dominicana.

Durante la entrevista telefónica, la legisladora explicó que el proyecto, liderado inicialmente por la diputada Kimberly Taveras, contempla un conjunto de 18 leyes enfocadas en la prevención, educación, cultura de paz y endurecimiento de medidas contra la violencia de género. Soto sostuvo que, aunque el tema ha perdido visibilidad pública en los últimos meses, las iniciativas continúan siendo trabajadas en distintas etapas dentro del Congreso.

La congresista lamentó el incremento de feminicidios en el país y señaló que la violencia se ha convertido en una “cultura” que se reproduce desde distintos espacios sociales, incluyendo plataformas digitales, medios de comunicación y entornos comunitarios. “Cambiar una cultura de violencia por una cultura de paz toma tiempo y requiere acciones conjuntas”, expresó.

Asimismo, destacó que el problema no puede recaer únicamente sobre el Estado, sino que también deben involucrarse las iglesias, juntas de vecinos, centros educativos, el sistema de salud y la sociedad en general para enfrentar la problemática de manera integral.

Durante el intercambio, los comunicadores cuestionaron el alcance real del proyecto y la falta de resultados visibles desde su lanzamiento. También plantearon interrogantes sobre la ausencia inicial del Ministerio de la Mujer en la elaboración de las propuestas legislativas y sobre la viabilidad de erradicar los feminicidios para el año 2035, una meta mencionada previamente por las impulsoras del proyecto.

En respuesta, Soto indicó que las iniciativas fueron entregadas al Ministerio de la Mujer y que actualmente mantienen acercamientos con la nueva ministra para coordinar esfuerzos conjuntos. Además, reconoció que el país carece de investigaciones profundas sobre las causas estructurales de los feminicidios, lo que dificulta diseñar políticas públicas más efectivas.

La diputada también defendió el nombre de la campaña “Déjala ir”, afirmando que busca enfrentar la cultura de posesión que algunos hombres ejercen sobre las mujeres. “No hay justificación para quitarle la vida a una mujer porque decida terminar una relación”, sostuvo.

Finalmente, Soto reiteró el llamado a los medios de comunicación y plataformas digitales a contribuir con la promoción de mensajes que reduzcan la normalización de la violencia y fomenten una convivencia basada en el respeto y la paz social.