La Organización Mundial de la Salud (OMS) elevó este viernes el nivel de riesgo sanitario por el brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) de “alto” a “muy alto”, debido a la rápida propagación de la enfermedad en varias zonas del país africano.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, informó que actualmente la evaluación del riesgo se mantiene en “muy alto” a nivel nacional, “alto” a nivel regional y “bajo” a escala mundial. Según explicó, el virus continúa expandiéndose especialmente en las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur, regiones afectadas por el conflicto armado entre las fuerzas congoleñas y el grupo rebelde M23.

Las autoridades sanitarias enfrentan dificultades para contener la epidemia, principalmente en la provincia de Ituri y en la capital Bunia, donde se concentra el foco del brote. La situación ha obligado a la OMS a desplegar más personal médico y equipos de respuesta para reforzar las labores de control y atención.

Hasta el momento, se han confirmado más de 80 casos de ébola y al menos siete fallecimientos, mientras cientos de contagios y muertes sospechosas permanecen bajo investigación. En Uganda, país vecino, las autoridades reportaron dos casos confirmados y una muerte relacionada con la enfermedad.

El ébola es una fiebre hemorrágica altamente letal que ha provocado más de 15 mil muertes en África durante las últimas cinco décadas. Aunque es menos contagioso que enfermedades como el covid-19 o el sarampión, la falta de una vacuna y de tratamientos autorizados contra la cepa Bundibugyo complica los esfuerzos de contención.

Actualmente, las medidas de prevención se concentran en el aislamiento de casos, rastreo de contactos y aplicación de protocolos sanitarios para evitar una mayor propagación del virus.