Laura Fernández Delgado juró este viernes como la presidenta número 50 de Costa Rica y la segunda mujer en alcanzar el cargo en la historia democrática del país, durante una multitudinaria ceremonia celebrada en el Estadio Nacional de Costa Rica.

La nueva mandataria, de 39 años y representante del derechista Partido Pueblo Soberano, prestó juramento ante la presidenta de la Asamblea Legislativa, Yara Jiménez, marcando un momento histórico al ser la primera vez que una mujer juramenta a otra como gobernante del país centroamericano.

Tras asumir formalmente el cargo para el período 2026-2030, Fernández recibió la banda presidencial de manos de Jiménez, mientras que segundos antes el expresidente Rodrigo Chaves, considerado su padrino político, le entregó el mando que ocupó durante los últimos cuatro años y que ahora deja para integrarse como ministro de la Presidencia y Hacienda.

Miles de personas se congregaron en el sector de La Sabana para presenciar uno de los traspasos de poder más mediáticos de los últimos años en Costa Rica, caracterizado por un estilo solemne y llamativo heredado de la administración saliente.

Fernández realizó el juramento utilizando una Biblia que, según relató, le regaló su padre cuando apenas tenía cuatro años de edad, además de la Constitución Política costarricense, documento que ha manifestado interés en reformar durante su mandato.

Con su llegada al poder, Fernández se convierte en la segunda mujer en dirigir Costa Rica después de Laura Chinchilla. Asimismo, el acto marcó el regreso del Estadio Nacional como escenario de investidura presidencial, algo que no ocurría desde hace 12 años, cuando Luis Guillermo Solís asumió la presidencia impulsando al Partido Acción Ciudadana.