El líder ruso, Vladímir Putin, está planeando una visita a Corea del Norte para recibir ayuda militar y tecnológica de su homólogo, Kim Jong-un. Según fuentes cercanas a la situación, Putin necesita urgentemente la ayuda de Corea del Norte para continuar su invasión de Ucrania.

La industria armamentística rusa no puede producir la cantidad de misiles y proyectiles que Putin necesita para mantener su campaña bélica en Ucrania. En este sentido, la visita de Putin a Corea del Norte servirá para que el líder ruso pueda pedir directamente a Kim Jong-un que le proporcione armamentos.

Además, Corea del Norte está intentando mejorar su programa nuclear y su programa de misiles balísticos, y Rusia puede proporcionarles experiencia y conocimientos en este campo. También se espera que Rusia proporcione apoyo en materia de satélites espía, ya que Corea del Norte está trabajando en desarrollar sus propios sistemas de vigilancia.

La reunión entre Putin y Kim Jong-un puede ser visto como un intento por parte de Rusia para fortalecer su alianza con Corea del Norte y aumentar la amenaza sobre Corea del Sur. A pesar de que Occidente no apoye a estos regímenes autoritarios y les impone sanciones, ellos pueden seguir sobreviviendo y estableciendo alianzas con países que comparten sus mismos objetivos de seguridad.

La China ha sido tradicionalmente el principal aliado de Corea del Norte en el escenario internacional, y se espera que Beijing apoye la reunión entre Putin y Kim Jong-un. La visita puede ser visto como un signo de que China está aumentando su influencia en la región y buscando fortalecer su posición como líder en las conversaciones internacionales sobre temas de seguridad.