El recluso Pedro Junior Burgos, alias “Papi Oreja”, condenado a 20 años por la muerte de un niño durante un asalto en 2015, falleció mientras era trasladado desde el Centro de Corrección y Rehabilitación Vista al Valle al hospital San Vicente de Paul. Las autoridades aún no han revelado las causas del fallecimiento.

Según versiones preliminares, el hoy occiso se encontraba bañándose, resbaló y se desnucó. Sin embargo, esto no ha sido confirmado oficialmente. “El levantamiento ahora mismo es solamente una investigación preliminar y lo dejamos pendiente de autopsia porque no podemos ahora mismo determinar la causa de muerte”, indicaron las autoridades.

La familia de Burgos ha expresado su descontento y sospechas sobre las circunstancias de su muerte. Un familiar afirmó: “Me lo asesinaron, mi sobrino fue condenado a 20 años porque no quise dar dinero. Al padre de él me lo mató un policía, y después de eso, hemos sido muy abusados”.

Pedro Junior Burgos no es el único recluso fallecido recientemente en el penal. En el último mes, tres reclusos han perdido la vida en el Centro de Corrección y Rehabilitación Vista al Valle, lo que ha generado preocupación y solicitudes de investigaciones más profundas sobre las condiciones y eventos en la prisión.

Además de Burgos, Jorge Luis La Antigua, alias “Jorgito”, también fue condenado a 15 años de cárcel por el mismo hecho ocurrido en 2015. La comunidad y las autoridades esperan los resultados de la autopsia y las investigaciones para esclarecer las circunstancias de la muerte de Burgos y tomar las medidas correspondientes.