Las calles de la ciudad han sido testigo de un preocupante aumento en las violaciones de tránsito, con motoristas desafiando las normas y poniendo en riesgo la seguridad vial. Entre las infracciones más comunes se encuentran circular con más de dos personas a bordo, incluyendo infantes, utilizar el segundo carril y elevados de manera indebida, así como cruzar con el semáforo en rojo.

A pesar de la presencia de agentes de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT), los motoristas parecen ignorar las señales de tránsito sin temor a ser sancionados. Esta situación ha generado preocupación entre los conductores y peatones por igual.

El chofer Pedro Pablo Zapata expresó su frustración ante la falta de control, afirmando que incluso los agentes de tránsito parecen incapaces de hacer cumplir las leyes viales. Por otro lado, algunos motoristas, como Teddy Díaz, justifican su comportamiento aludiendo a la tardanza de los tiempos de espera en los semáforos.

Sin embargo, no todos los motoristas están dispuestos a arriesgar su seguridad y la de los demás. Luis Santana, un motorista consciente, enfatizó la importancia de respetar las normas de tránsito y esperar pacientemente a que el semáforo cambie de color.

Ante esta preocupante tendencia, se hace necesario reforzar la vigilancia y aplicar sanciones efectivas para desalentar este tipo de comportamiento temerario en las vías públicas, en aras de preservar la seguridad de todos los ciudadanos.

 

 

 

 

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