Los niños que resultaron muertos o heridos en zonas en conflicto aumentaron un 13% durante 2018 respecto al año anterior, según un informe de Save the Children publicado este jueves que asegura que “nunca antes” los niños y niñas han estado tan expuestos a la guerra como ahora.

Tan sólo en 2018, la violencia relacionada con los conflictos hizo que al menos 12.125 menores resultaran muertos o heridos, mientras que la cantidad de ataques a escuelas y hospitales registrados subió un 32%, con un total de 1.892. La investigación de la ONG coincide con la Conferencia de Seguridad de Munich organizada por la OTAN y la Unión Europea.

En ella se revela que 415 millones de niños y niñas de todo el mundo viven en zonas de conflicto, cinco millones menos que el año pasado. Aunque el dato puede parecer positivo, la cantidad de menores que viven en zonas de conflicto de alta intensidad -donde se producen más de mil muertes al año por enfrentamientos- asciende a 149 millones, más de 18 veces la población de niños y niñas de España.

Como novedad, este informe incorpora una óptica por géneros y asegura que nueve de cada 10 menores víctimas de violencia sexual durante los conflictos armados son niñas. “Las niñas están mucho más expuestas que los niños a ser violadas o a ser víctimas de matrimonio infantil. Entre 2005 y finales de 2018, hubo casi 20.000 casos verificados de violencia sexual contra menores de edad, cifra que representa solo la punta del iceberg”, destaca el informe.

Por su parte, los niños están más expuestos a los asesinatos, las mutilaciones, los secuestros y los reclutamientos por parte de fuerzas o grupos armados al pasar más tiempo fuera del hogar. De los más de 2.500 niños y niñas secuestrados por los grupos armados en 2018, el 80% eran varones.

La muerte y mutilación, reclutamiento, secuestro, violencia sexual, ataques contra escuelas y hospitales y negación del acceso a la ayuda humanitaria alcanzó un pico histórico, según la ONG.

Fuente.: solidaridaddigital.es