Varios estados de Estados Unidos permanecen bajo emergencia debido al impacto de un intenso vórtice polar que ha provocado temperaturas extremadamente bajas, cierre de escuelas, carreteras y aeropuertos, además de la cancelación de miles de vuelos. De acuerdo con las autoridades, el fenómeno afecta a millones de personas desde Alabama hasta Wisconsin, mientras los servicios de emergencia mantienen activos sus planes de respuesta para reducir los riesgos asociados a las condiciones climáticas extremas.

En la ciudad de Chicago, las autoridades advirtieron que la sensación térmica podría alcanzar hasta 60 grados Fahrenheit bajo cero, con registros que superarían incluso las bajas temperaturas habituales del Monte Everest, la Antártida y Siberia. Como parte de las medidas preventivas, fueron habilitados centros de calentamiento y se implementaron acciones para mantener operativos los sistemas ferroviarios y aeroportuarios, incluyendo el calentamiento de rieles y pistas con equipos especializados para evitar su congelación.

Especialistas en salud recomendaron a la población limitar al máximo la exposición al frío, especialmente en el caso de adultos mayores, niños y personas vulnerables, debido al riesgo de hipotermia y lesiones irreversibles en la piel. Asimismo, las autoridades educativas informaron que mantendrán un monitoreo permanente de las condiciones meteorológicas para decidir oportunamente sobre la suspensión o reanudación de las actividades escolares en las zonas afectadas.