Representantes del sector sindical propusieron elevar a 20 mil pesos mensuales el salario mínimo de los trabajadores, al considerar que ese monto refleja el crecimiento económico registrado por el país en los últimos años. Los dirigentes sostuvieron que el incremento permitiría mejorar las condiciones de vida de los empleados y contribuiría a cubrir necesidades básicas como alimentación, vivienda y salud. Además, plantearon que el ajuste también debe beneficiar a pensionados y jubilados, al entender que enfrentan las mismas dificultades económicas.
Por su parte, representantes del sector empresarial manifestaron que la propuesta salarial debe discutirse dentro de un proceso de diálogo tripartito que incluya la revisión del Código de Trabajo. Indicaron que la reforma laboral debe adecuarse a las nuevas condiciones económicas y a los compromisos internacionales asumidos por el país, sin afectar los derechos adquiridos por los trabajadores. Asimismo, señalaron que la modernización de la legislación permitiría responder a los cambios derivados de la economía digital y de las nuevas modalidades de empleo.
Las centrales sindicales informaron que permanecen a la espera de la convocatoria del Comité Nacional de Salarios para iniciar las negociaciones formales. Mientras tanto, han comenzado a desarrollar seminarios y encuentros para definir su agenda y fortalecer sus planteamientos de cara a las discusiones sobre el salario mínimo y la eventual reforma del Código de Trabajo.