Un bebé de 11 meses fue rescatado con vida después de permanecer durante 35 horas bajo los escombros de un edificio que colapsó a causa de una presunta fuga de gas en Rusia. El menor soportó temperaturas bajo cero mientras los equipos de rescate trabajaban de manera ininterrumpida para localizar sobrevivientes entre los restos del inmueble. El hallazgo fue calificado por muchos como un hecho extraordinario debido a las difíciles condiciones en las que permaneció el niño.

Según los reportes, el derrumbe dejó al menos nueve personas fallecidas y más de 30 desaparecidas, lo que dio lugar a un amplio operativo de búsqueda y rescate. Los organismos de emergencia continuaron removiendo escombros con la esperanza de encontrar más sobrevivientes, mientras las autoridades iniciaban las investigaciones para determinar las causas exactas del siniestro y establecer las responsabilidades correspondientes.

Tras ser localizado, el bebé fue trasladado de inmediato a un centro hospitalario, donde permanece en condición grave, aunque estable, bajo supervisión médica especializada. El caso ha despertado muestras de solidaridad dentro y fuera de Rusia, mientras continúan las labores de rescate y la atención a las familias afectadas por una de las tragedias que marcó el inicio del año.