La crisis política en Venezuela continuó intensificándose luego de que el Tribunal Supremo de Justicia ordenara prohibir la salida del país al presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, además de imponer medidas sobre sus bienes y cuentas. La decisión se produjo en medio del reconocimiento internacional que ha recibido Guaidó como presidente interino por parte de varios gobiernos y del aumento de la presión diplomática sobre la administración de Nicolás Maduro. Paralelamente, Estados Unidos anunció medidas para restringir el acceso del gobierno venezolano a recursos provenientes de activos y operaciones vinculadas a la industria petrolera.
Durante el análisis se destacó que estas acciones podrían afectar significativamente los ingresos del Estado venezolano, debido a la importancia del mercado estadounidense para las exportaciones de petróleo. También se abordó la posición asumida por distintos actores internacionales, entre ellos España, la Internacional Socialista, Rusia y China, en un contexto marcado por llamados a una solución política y a la celebración de elecciones. Asimismo, se señaló que el gobierno interino impulsa una propuesta de amnistía dirigida a miembros de las Fuerzas Armadas y otros funcionarios como parte de su estrategia para favorecer una transición institucional.
Los comentaristas coincidieron en que la evolución de la crisis dependerá de factores políticos, económicos e internacionales que continúan desarrollándose. Entre ellos mencionaron las manifestaciones convocadas en distintas ciudades, la respuesta de las fuerzas de seguridad y las consecuencias de las sanciones económicas sobre la disponibilidad de recursos del Estado venezolano. Finalmente, indicaron que el caso de Venezuela representa un referente para la región sobre la importancia de preservar la institucionalidad democrática, el diálogo y la estabilidad política.