La crisis política en Venezuela volvió a ocupar la agenda internacional durante una reunión de la Organización de los Estados Americanos (OEA), donde los países miembros debatieron el reconocimiento del representante designado por Juan Guaidó. La propuesta no obtuvo los votos necesarios para ser aprobada, por lo que únicamente se adoptó una resolución de carácter enunciativo. Durante la sesión intervino el entonces secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, quien instó a los gobiernos de la región a retirar su respaldo a Nicolás Maduro y apoyar la transición política impulsada por Guaidó. Además, anunció un fondo de ayuda humanitaria de 20 millones de dólares destinado a atender la situación venezolana.

En paralelo, Estados Unidos solicitó una reunión urgente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para abordar la crisis venezolana. La convocatoria adquirió especial relevancia para República Dominicana, que en ese momento ejercía la presidencia rotatoria del organismo. La responsabilidad colocó al país en una posición diplomática de alta sensibilidad, al tener que conducir los debates sobre uno de los conflictos políticos más complejos de la región. Mientras tanto, el Gobierno dominicano reiteró la importancia del diálogo como mecanismo para alcanzar una solución pacífica, aunque también respaldó la declaración emitida por el Grupo de Lima.

Durante el análisis del escenario político, se destacó el discurso de Juan Guaidó, considerado por diversos observadores como más conciliador que el de otros líderes opositores venezolanos. Entre sus planteamientos figuró la posibilidad de ofrecer garantías a distintos sectores, incluyendo una eventual amnistía para militares y otras figuras vinculadas al gobierno de Nicolás Maduro, como parte de un proceso de transición. Al mismo tiempo, continuó el debate sobre las distintas posiciones asumidas por los países latinoamericanos, con naciones como México defendiendo el principio de no intervención y otras respaldando el reconocimiento del liderazgo interino de Guaidó.