El ex lanzador panameño Mariano Rivera fue elegido al Salón de la Fama del Béisbol de las Grandes Ligas al convertirse en el primer jugador en la historia en recibir el 100 % de los votos de la Asociación de Escritores de Béisbol de América. Su elección marcó un hecho sin precedentes y consolidó el legado del considerado por muchos como el mejor cerrador de todos los tiempos. Con este reconocimiento, Rivera se convirtió en el segundo panameño en ingresar al recinto de los inmortales, después de Rod Carew.
Junto a Rivera también fueron seleccionados Roy Halladay, Mike Mussina y el puertorriqueño Edgar Martínez. Este último recibió un amplio reconocimiento por su destacada trayectoria como bateador designado y por su rendimiento ofensivo durante su carrera en las Grandes Ligas. Analistas deportivos señalaron que su elección podría influir positivamente en futuras evaluaciones de otros jugadores que desarrollaron buena parte de sus carreras en esa posición, entre ellos el dominicano David Ortiz.
Durante el análisis también se resaltó la trayectoria personal de Mariano Rivera, su participación en actividades benéficas y su vínculo con iniciativas de carácter social y religioso en República Dominicana y otros países. Su ingreso unánime al Salón de la Fama fue considerado un reconocimiento tanto a sus logros deportivos como a la imagen que proyectó dentro y fuera de los terrenos de juego.