El presidente Danilo Medina afirmó que una parte importante de la delincuencia en República Dominicana está relacionada con la llegada constante de exconvictos deportados desde Estados Unidos. El mandatario señaló que el país recibe con frecuencia personas condenadas por delitos como narcotráfico, homicidios y otros crímenes, y sostuvo que la ausencia de programas de reinserción laboral dificulta su integración a la sociedad. Asimismo, indicó que el país ha dejado de ser únicamente una nación de tránsito para convertirse también en un mercado de distribución de drogas al detalle.
Durante sus declaraciones, Medina expresó preocupación por el crecimiento del microtráfico y explicó que, según su criterio, parte de los pagos del narcotráfico se realizan con sustancias ilícitas que posteriormente son comercializadas en el mercado local. También advirtió que la actividad del narcotráfico ha logrado penetrar distintos sectores de la sociedad, incluyendo personas de cuello blanco e integrantes de organismos militares y de seguridad, lo que, a su juicio, representa un desafío para las instituciones del Estado.
El mandatario aseguró que las autoridades continuarán actuando contra cualquier funcionario vinculado a actividades ilícitas, sin importar el cargo que ocupe. En ese sentido, afirmó que quienes incumplan con sus responsabilidades o participen en hechos delictivos serán separados de sus funciones y enfrentarán las consecuencias establecidas por la ley. Además, descartó que los recientes hechos de violencia representen un factor de desestabilización para el país, aunque reconoció la necesidad de reforzar las acciones contra el crimen organizado.