Una intensa ola de frío afecta amplias zonas del norte de Estados Unidos, donde millones de personas enfrentan temperaturas extremadamente bajas que han alterado las actividades cotidianas. Las autoridades informaron el cierre de escuelas, la suspensión de vuelos y servicios ferroviarios, además de la habilitación de refugios temporales para asistir a la población más vulnerable. El fenómeno climático responde a una masa de aire ártico que provocó condiciones consideradas históricas en varias regiones del país.

Entre las imágenes más impactantes del fenómeno destacan los grandes bloques de hielo acumulados en las orillas del lago Michigan, así como las temperaturas registradas en estados del Medio Oeste. En algunas localidades, los termómetros descendieron hasta los 45 grados Celsius bajo cero, mientras que la ciudad de Chicago reportó temperaturas cercanas a los 30 grados bajo cero durante la mañana. Las condiciones obligaron a las autoridades a recomendar a la población limitar los desplazamientos y tomar medidas para evitar riesgos asociados a la exposición prolongada al frío.

Como parte de la respuesta a la emergencia, las autoridades habilitaron más de 270 centros de acogida en edificios públicos, bibliotecas, centros comunitarios y estaciones de policía para ofrecer refugio a quienes lo necesitaran. Asimismo, los organismos de emergencia mantuvieron operativos especiales para asistir a personas en situación de vulnerabilidad y reducir el impacto de las bajas temperaturas, mientras las condiciones meteorológicas continuaban afectando gran parte del territorio estadounidense.