La decisión del Gobierno dominicano de no reconocer la legitimidad del segundo mandato del presidente Nicolás Maduro recibió respaldo de legisladores en la Cámara de Diputados, quienes afirmaron que la postura responde a la situación política e institucional que atraviesa Venezuela. Los congresistas señalaron que la política exterior del país debe fundamentarse en los principios democráticos y en el análisis de la realidad internacional, independientemente de las relaciones históricas entre ambas naciones.
Durante el debate, algunos diputados destacaron que la República Dominicana mantiene sentimientos de agradecimiento hacia el pueblo venezolano por el respaldo recibido en distintos momentos de la historia. No obstante, consideraron que ese reconocimiento no impide fijar una posición frente a la crisis política y social que enfrenta el país sudamericano. Asimismo, indicaron que las decisiones en materia de relaciones internacionales deben responder a los intereses nacionales y al contexto diplomático vigente.
La posición dominicana se enmarca en las iniciativas impulsadas por la Organización de los Estados Americanos (OEA), que ha exhortado a los países miembros a adoptar las medidas diplomáticas, políticas, económicas y financieras que consideren pertinentes para contribuir al restablecimiento del orden democrático en Venezuela. El debate también incluyó referencias al impacto que determinadas decisiones de política exterior podrían tener sobre las relaciones comerciales y diplomáticas de la República Dominicana.