Las declaraciones del entonces presidente Danilo Medina, quien atribuyó el incremento de la delincuencia en República Dominicana a la llegada de dominicanos deportados desde Estados Unidos tras cumplir condenas por distintos delitos, provocaron diversas reacciones en el ámbito político. Legisladores de diferentes sectores expresaron opiniones encontradas sobre el tema y consideraron que la problemática de la inseguridad ciudadana responde a factores más amplios que no pueden limitarse únicamente a la condición de los deportados.

Varios diputados sostuvieron que la delincuencia tiene un origen multifactorial, relacionado con aspectos como la desigualdad social, el desempleo, las limitadas oportunidades para la juventud, la educación y la necesidad de fortalecer las políticas públicas de prevención del delito. En ese sentido, manifestaron que reducir el debate a la llegada de personas deportadas no ofrece una explicación suficiente sobre las causas del fenómeno ni contribuye a la búsqueda de soluciones integrales.

Los legisladores coincidieron en que el combate a la criminalidad requiere el fortalecimiento de las instituciones encargadas de la seguridad, la justicia y la prevención, además de programas orientados a la reinserción social y al desarrollo comunitario. Asimismo, señalaron que el diseño de estrategias efectivas debe partir de un análisis amplio de las causas de la violencia, con el objetivo de implementar políticas que permitan reducir los niveles de delincuencia de manera sostenible.