Durante un análisis televisivo fueron comentadas las recientes rotaciones anunciadas por la Policía Nacional en distintas dependencias del Distrito Nacional, el Gran Santo Domingo, Santiago, Dajabón, Azua y otras provincias del país. En el espacio se señaló que las medidas corresponden a traslados de oficiales entre diferentes jurisdicciones y no a una transformación estructural de la institución. Los panelistas consideraron que estos movimientos administrativos responden a la reorganización interna luego de los acontecimientos registrados en Baní.

Los comentaristas sostuvieron que la rotación de mandos, por sí sola, no garantiza una reducción de la criminalidad ni cambios en las estrategias de persecución del delito. Durante el debate plantearon que las mejoras deben centrarse en los procedimientos, la capacitación y el fortalecimiento institucional, con el objetivo de aumentar la eficacia de las labores preventivas e investigativas desarrolladas por la Policía Nacional en todo el territorio.

Asimismo, recordaron que las medidas fueron anunciadas en un contexto marcado por varios hechos de violencia ocurridos durante las primeras semanas de 2019, incluido el asesinato del coronel Daniel Ramos Álvarez. En ese sentido, los participantes consideraron que la institución requiere una reforma integral orientada a fortalecer sus capacidades operativas y a recuperar la confianza de la ciudadanía en los organismos de seguridad.