Transportistas de carga expresaron opiniones divididas ante la entrada en vigencia de la resolución del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), que establece nuevas normas para la circulación de vehículos pesados en las carreteras y vías del país. La disposición fija un límite de velocidad de hasta 70 kilómetros por hora en las carreteras troncales y de 55 kilómetros por hora en las vías secundarias y terciarias. Además, ordena que los camiones transiten por el carril derecho y mantengan una distancia mínima de 150 metros respecto al vehículo que les precede.

Durante un recorrido realizado en la avenida Independencia, varios conductores manifestaron su desacuerdo con las medidas, al considerar que las restricciones dificultarán los tiempos de traslado y afectarán la eficiencia de sus operaciones. Algunos sostuvieron que las condiciones del tránsito, especialmente en zonas urbanas, complican el cumplimiento de las nuevas disposiciones y podrían retrasar la entrega de mercancías.

En contraste, otros choferes respaldaron la resolución al entender que contribuirá a mejorar la seguridad vial y a reducir el riesgo de accidentes. Consideraron que la regulación favorece una convivencia más segura entre vehículos pesados y livianos, siempre que las normas sean respetadas por todos los conductores. La resolución del INTRANT comenzó a aplicarse tras concluir el período de adaptación otorgado a los transportistas.