Las autoridades de Perú rescataron a varios niños y adolescentes que permanecían en un albergue donde, según las investigaciones, vivían en condiciones infrahumanas. Durante un operativo encabezado por el Ministerio Público, los menores fueron encontrados en habitaciones con barrotes, compartiendo espacios reducidos para dormir, alimentarse y realizar sus necesidades básicas. La intervención se produjo tras denuncias sobre las condiciones en las que funcionaba el establecimiento.

De acuerdo con las autoridades, en el lugar convivían menores con problemas de conducta, adolescentes con consumo de drogas y personas con trastornos mentales, sin una adecuada separación ni atención especializada. Durante la inspección también se recopilaron testimonios de presuntos maltratos físicos, castigos y restricciones de libertad. Los rescatados denunciaron que recibían alimentos en mal estado y que las instalaciones presentaban graves problemas de higiene, incluyendo la presencia de plagas.

Las investigaciones revelaron que el albergue operaba sin licencia de funcionamiento, pese a recibir menores remitidos por instituciones estatales. Tras el operativo, el establecimiento fue clausurado y sus responsables enfrentan una investigación por presunta exposición de personas al peligro. Las autoridades iniciaron el proceso para trasladar a los menores a centros que garanticen condiciones adecuadas de protección y atención integral.