Una intensa ola de frío continúa afectando amplias zonas de Estados Unidos, donde las bajas temperaturas, las fuertes nevadas y el hielo han complicado la movilidad y el funcionamiento de diversos servicios. En la región de los Grandes Lagos, el ingreso de aire ártico favoreció la formación de nieve por efecto lago, especialmente en el oeste del estado de Nueva York, donde se pronosticaban acumulaciones de hasta cuatro pies. En Syracuse, miembros de la Fuerza Aérea colaboran con las labores de limpieza y apoyo a las autoridades para responder a las emergencias provocadas por las condiciones meteorológicas.
El impacto del fenómeno también se extendió al medio oeste, donde cientos de vuelos fueron cancelados debido al clima extremo. La empresa ferroviaria Amtrak implementó medidas para mantener operativas las vías, mientras que en Chicago los termómetros descendieron hasta los 23 grados bajo cero, registrando algunas de las temperaturas más bajas en décadas. En Minnesota, las autoridades solicitaron a los usuarios reducir el consumo de gas natural para evitar sobrecargas en el sistema, mientras que el gobernador de Michigan pidió mantener los termostatos en 65 grados Fahrenheit o menos para contribuir al ahorro de energía.
Las nevadas también provocaron múltiples accidentes de tránsito en varios estados. En Pensilvania, un choque múltiple involucró entre 20 y 40 vehículos, mientras que en la ciudad de Nueva York la escasa visibilidad dificultó la circulación de los conductores. Las autoridades sanitarias recomendaron limitar la exposición al frío extremo para prevenir lesiones por congelación, especialmente en zonas descubiertas del rostro y las extremidades. Equipos de emergencia permanecen desplegados en las áreas más afectadas para atender incidentes y asistir a la población mientras persisten las condiciones climáticas adversas.