Un atentado con carro bomba sacudió la capital de Colombia tras la explosión de un vehículo que ingresó a gran velocidad a la Escuela de Cadetes de Policía General Santander, en Bogotá. De acuerdo con las autoridades, el hecho dejó al menos nueve personas fallecidas y unas 50 heridas. Según los reportes preliminares, el conductor del vehículo no se detuvo en el control de seguridad y aceleró hasta el interior de las instalaciones, donde ocurrió la detonación cerca del edificio utilizado como alojamiento de las cadetes, lo que provocó momentos de pánico y una amplia movilización de los organismos de emergencia.
Testigos relataron que, durante la inspección de ingreso, un perro antiexplosivos detectó una posible anomalía en el vehículo, pero el conductor evadió el procedimiento y continuó su marcha. Tras la explosión, familiares de los estudiantes acudieron a la academia para conocer el estado de sus seres queridos, mientras equipos de rescate atendían a los afectados. Las autoridades calificaron el hecho como uno de los ataques más graves registrados en el país desde que comenzó a disminuir la intensidad del conflicto armado a raíz del proceso de paz impulsado en Colombia.
El presidente Iván Duque condenó el atentado y ordenó a las Fuerzas Militares, la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación desplegar todas las capacidades de inteligencia para identificar y capturar a los responsables. Asimismo, las autoridades investigan si el conductor del vehículo murió durante la explosión y si se trató de un ataque suicida, una modalidad sin antecedentes en el conflicto colombiano hasta ese momento. La investigación continúa para esclarecer las circunstancias del atentado y establecer las responsabilidades correspondientes.