El programa Me Gusta de Noche presentó una edición de su segmento “Bromas Pensadas”, en la que realizó un experimento social para medir la reacción de los ciudadanos ante la solicitud de desconocidos para cuidar una maleta por unos minutos. En la prueba participaron dos actores, un hombre y una mujer, quienes abordaron a distintas personas en lugares públicos con el mismo pedido. El objetivo era evidenciar el nivel de confianza de la población y generar conciencia sobre los riesgos que implica aceptar pertenencias de personas desconocidas.

Durante el desarrollo del experimento, varios ciudadanos accedieron a custodiar la maleta mientras los actores simulaban entrar a un establecimiento o acudir al baño. Posteriormente, miembros de la producción, caracterizados como agentes de seguridad, intervinieron para inspeccionar el equipaje y simular el hallazgo de supuestas sustancias ilícitas. La reacción de quienes aceptaron cuidar la maleta fue de sorpresa y preocupación al verse involucrados en una situación que desconocían por completo.

Al finalizar la dinámica, los participantes fueron informados de que todo formaba parte de una cámara oculta y recibieron una explicación sobre el propósito educativo del experimento. El programa aprovechó la ocasión para exhortar a la ciudadanía a no aceptar el cuidado o transporte de equipajes pertenecientes a desconocidos, recordando que este tipo de acciones puede acarrear consecuencias legales y poner en riesgo la seguridad personal.