Canadá registró problemas de abastecimiento de cannabis recreativo poco después de la entrada en vigor de su legalización, debido a la alta demanda en distintos puntos de venta autorizados. En varias provincias, las existencias se agotaron durante las primeras horas de comercialización, obligando a algunas tiendas a limitar las ventas o suspender temporalmente el suministro. La situación evidenció los desafíos logísticos que enfrentó el mercado legal en sus primeros días de funcionamiento.
Según reportes difundidos en ese momento, diversos establecimientos permanecieron varios días sin recibir nuevos cargamentos de cannabis, mientras los productores trabajaban para incrementar la oferta. La escasez también afectó las ventas en plataformas autorizadas y provocó retrasos en las entregas a consumidores. Las autoridades y las empresas del sector atribuyeron la situación al elevado volumen de compradores y al proceso de adaptación del nuevo sistema regulado.
Especialistas señalaron que este tipo de dificultades era previsible durante la etapa inicial de implementación del mercado legal. Con el paso del tiempo, el aumento de la producción y la incorporación de nuevos proveedores permitieron mejorar el abastecimiento en la mayoría de las provincias. La experiencia canadiense se convirtió en un referente para otros países interesados en regular la venta legal de cannabis, al demostrar la importancia de planificar adecuadamente la oferta frente a una demanda potencialmente elevada.