El entonces presidente Danilo Medina inició su visita oficial a China con una agenda centrada en el fortalecimiento de las relaciones diplomáticas, comerciales y de cooperación entre ambos países. Tras su llegada a Beijing, el mandatario tenía previsto participar en actos protocolares, incluyendo una ofrenda floral, reuniones bilaterales con altas autoridades chinas y una cena de Estado. La visita también contemplaba encuentros con el primer ministro Li Keqiang y con el presidente Xi Jinping, como parte del programa oficial organizado por el gobierno chino.
La agenda presidencial incluyó además la participación en la Feria Internacional de Importación y Exportación de Shanghái, evento al que asistieron varios jefes de Estado invitados. De acuerdo con las informaciones ofrecidas por las autoridades dominicanas, Medina fue recibido con la categoría de invitado de Estado, condición que implicó la realización de ceremonias oficiales y reuniones de alto nivel. Durante el viaje también se desplegó una amplia cobertura de prensa para informar sobre las actividades desarrolladas por la delegación dominicana.
Durante el análisis presentado en el programa Hoy Mismo, los comentaristas señalaron que la visita representaba una oportunidad para atraer inversiones y fortalecer el intercambio comercial con la segunda economía del mundo. También plantearon la importancia de evaluar cuidadosamente las condiciones de futuros proyectos de inversión, con el objetivo de garantizar beneficios para el país y preservar los intereses nacionales. Entre las expectativas mencionadas figuraban posibles iniciativas relacionadas con infraestructura, transporte y turismo como resultado del acercamiento bilateral.