La discusión sobre la modalidad de las primarias internas volvió a ocupar espacio en el debate político nacional, con posiciones encontradas respecto a la conveniencia de los procesos abiertos o cerrados. Durante un programa de opinión, varios participantes expusieron argumentos relacionados con la participación ciudadana, la representatividad de los candidatos y el papel de las organizaciones políticas en la selección de sus aspirantes a cargos electivos.
Los defensores de las primarias cerradas sostienen que las decisiones internas deben ser tomadas exclusivamente por los miembros de cada partido, al considerar que son quienes contribuyen al fortalecimiento y funcionamiento de las estructuras partidarias. Por otro lado, quienes respaldan las primarias abiertas argumentan que este mecanismo permite una mayor participación de la ciudadanía y facilita el surgimiento de liderazgos con respaldo comunitario, independientemente de su capacidad económica.
Durante el intercambio también se compartieron experiencias personales vinculadas a procesos electorales internos y se analizaron posibles efectos de cada modelo sobre la democracia partidaria. El debate ocurre en un contexto de discusiones sobre reformas políticas y mecanismos de participación, mientras distintas organizaciones continúan definiendo las reglas que regirán la escogencia de sus candidatos en futuros procesos electorales.