Durante una intervención en el programa Hoy Mismo, el comunicador Óscar Medina analizó el desarrollo judicial del caso de Emely Peguero, cuyo proceso entraba en la fase final antes de la emisión de la sentencia. El Ministerio Público solicitó 30 años de prisión para Marlon Martínez y 20 años para su madre, Marlin Martínez, por los hechos relacionados con la muerte de la adolescente y el posterior ocultamiento de evidencias. Medina señaló que el caso ha generado una profunda indignación social debido a las circunstancias en que ocurrieron los acontecimientos.
El comunicador sostuvo que, aunque una parte importante de la sociedad considera insuficientes las penas solicitadas, los jueces y fiscales deben actuar conforme a lo establecido en la legislación vigente y no bajo la presión de la opinión pública. Argumentó que el sistema judicial debe aplicar las sanciones previstas en el Código Penal para los delitos tipificados, independientemente del nivel de rechazo social que genere un caso en particular. A su juicio, sustituir el marco legal por decisiones motivadas por la emoción colectiva podría afectar la seguridad jurídica.
Medina aprovechó la discusión para reiterar la necesidad de aprobar un Código Penal más moderno y con sanciones más severas para determinados delitos. Indicó que una reforma legislativa permitiría establecer nuevas categorías penales y aumentar las penas en situaciones especialmente graves. Sin embargo, insistió en que mientras no se produzcan esos cambios, la justicia debe mantenerse apegada estrictamente a la ley y evitar cualquier forma de populismo judicial en la toma de decisiones.