Los padres de Lesandro Guzmán-Feliz, conocido popularmente como “Junior”, asistieron a una audiencia celebrada en una corte del Bronx, donde observaron por primera vez a los 14 acusados vinculados al asesinato del adolescente dominicano. El caso provocó una fuerte conmoción en la comunidad dominicana y en diversos sectores de la ciudad de Nueva York debido a la brutalidad del crimen, ocurrido cuando el joven tenía apenas 15 años. Familiares, amigos y miembros de la comunidad acudieron al tribunal para manifestar su respaldo a los padres de la víctima y reclamar justicia.

Durante la audiencia, la Fiscalía solicitó muestras de ADN de los imputados con el propósito de compararlas con evidencias recopiladas durante la investigación. Los acusados, señalados como presuntos integrantes de la pandilla Los Trinitarios, enfrentan cargos relacionados con asesinato en primer y segundo grado, además de delitos vinculados a actividades de organizaciones criminales. Las autoridades continúan reuniendo pruebas para fortalecer el expediente judicial antes del inicio formal del juicio.

Los padres de Junior reiteraron su determinación de asistir a todas las audiencias del proceso, pese al impacto emocional que representa encontrarse frente a los acusados. La familia ha insistido en la necesidad de que el caso concluya con sanciones ejemplares para los responsables. El crimen generó un amplio debate sobre la violencia de pandillas y la seguridad de los jóvenes en comunidades urbanas, convirtiéndose en uno de los casos más seguidos por la opinión pública en los Estados Unidos.