El canciller dominicano Miguel Vargas Maldonado afirmó que las relaciones entre República Dominicana y Estados Unidos continúan siendo sólidas, pese a la reciente decisión del gobierno estadounidense de llamar a consultas a su embajadora acreditada en Santo Domingo. La medida también incluyó a representantes diplomáticos en El Salvador y Panamá, países que, al igual que República Dominicana, establecieron relaciones diplomáticas con China tras romper vínculos oficiales con Taiwán.

Diversos analistas interpretaron la decisión de Washington como una señal de inconformidad ante el avance diplomático de China en América Latina y el Caribe. Sin embargo, sectores políticos dominicanos consideran que la medida debe analizarse dentro del contexto de la competencia geopolítica entre ambas potencias y no necesariamente como una sanción directa contra República Dominicana. También destacaron que el establecimiento de relaciones diplomáticas constituye una decisión soberana de cada Estado, reconocida dentro de las normas internacionales.

El debate se ha intensificado debido a las implicaciones económicas y estratégicas que podría generar la nueva relación entre República Dominicana y China. Especialistas sostienen que el país debe mantener una política exterior prudente, fortaleciendo simultáneamente sus vínculos con Estados Unidos, principal socio comercial y destino de gran parte de la diáspora dominicana, mientras explora nuevas oportunidades de inversión y cooperación con China. La Cancillería reiteró que continuará actuando con cautela y priorizando los intereses nacionales en el manejo de las relaciones internacionales.