El uso intensivo de teléfonos inteligentes, computadoras y otros dispositivos electrónicos está generando un aumento de consultas médicas relacionadas con trastornos físicos y psicológicos. Especialistas señalan que las largas horas frente a pantallas han provocado la aparición de nuevas denominaciones para afecciones ya conocidas, entre ellas el llamado “pulgar Blackberry”, el “WhatsAppitis” y el síndrome de postura portátil. Estas condiciones afectan principalmente las manos, muñecas, columna vertebral y visión de los usuarios.
Médicos consultados explican que la repetición constante de movimientos al utilizar dispositivos móviles puede causar inflamación de tendones, dolores articulares y problemas musculares. También advierten sobre el crecimiento del sedentarismo entre niños y adolescentes debido al uso prolongado de videojuegos, situación que puede derivar en obesidad, debilidad muscular y alteraciones en el desarrollo físico. A esto se suman molestias visuales como irritación ocular, sequedad, visión borrosa y dolores de cabeza asociados a la exposición continua a pantallas.
A nivel psicológico, expertos identifican trastornos relacionados con la dependencia tecnológica, entre ellos la nomofobia, caracterizada por la ansiedad que experimentan algunas personas cuando no tienen acceso a su teléfono móvil o a internet. Además, se observan problemas de insomnio, aislamiento social y el denominado efecto FOMO, que describe el temor a perderse información o actividades compartidas en redes sociales. Los especialistas recomiendan moderar el tiempo de uso de dispositivos y realizar pausas frecuentes para proteger la salud física y mental.