Las autoridades estadounidenses ordenaron la evacuación de más de un millón de personas ante la llegada del huracán Florence a las Carolinas. El fenómeno atmosférico, clasificado como categoría 4, amenaza con impactar entre la noche del jueves y la madrugada del viernes, con efectos que podrían extenderse hasta el sábado. Las zonas más vulnerables incluyen Carolina del Norte, Carolina del Sur, Georgia y sectores cercanos a Virginia. Las carreteras permanecen congestionadas debido al éxodo masivo de residentes que buscan refugio lejos de las áreas costeras expuestas al impacto del ciclón.

La preocupación aumenta por las características urbanas de la región, donde muchas viviendas están construidas principalmente de madera y podrían sufrir daños severos ante vientos intensos e inundaciones. Reportes indican escasez de combustible y productos básicos en supermercados y estaciones de servicio, mientras miles de personas continúan abandonando sus hogares bajo órdenes de evacuación obligatoria. También se informó sobre la presencia de importantes comunidades dominicanas en Carolina del Norte y Carolina del Sur, donde numerosos inmigrantes residen desde hace años atraídos por menores costos de vida y oportunidades comerciales.

En República Dominicana, las autoridades mantienen vigilancia preventiva pese a que los pronósticos preliminares alejan al huracán del territorio nacional. El presidente Danilo Medina encabezó una reunión con organismos de emergencia, incluyendo el Centro de Operaciones de Emergencias y la Oficina Nacional de Meteorología, para evaluar posibles escenarios y activar protocolos preventivos. Especialistas advirtieron que, aunque Florence no representa amenaza directa inmediata para el país, podrían registrarse oleajes anormales y alteraciones marítimas en las costas del Caribe durante los próximos días.