La controversia por las mochilas escolares vinculadas a la diputada Lucía Medina continuó ocupando espacio en los medios de comunicación y programas de opinión. Durante una intervención pública, la legisladora reiteró que la colocación de etiquetas con el nombre de su fundación sobre mochilas que contenían identificaciones del Ministerio de Educación ocurrió sin su consentimiento y atribuyó la situación a decisiones tomadas por la empresa suplidora.

Medina sostuvo que adquirió los artículos como cualquier cliente y afirmó que nunca autorizó la modificación realizada en parte de los materiales distribuidos. Según explicó, la empresa responsable habría actuado de manera unilateral al colocar las identificaciones que posteriormente generaron cuestionamientos públicos y una amplia discusión en redes sociales y medios nacionales. La legisladora manifestó sentirse perjudicada por el impacto que el caso ha tenido sobre su imagen pública.

El episodio generó reacciones encontradas entre analistas, comunicadores y ciudadanos, quienes han solicitado aclaraciones adicionales sobre el origen de las mochilas y el proceso de distribución. Mientras algunos consideran que pudo tratarse de un error de la empresa contratada, otros entienden que todavía existen interrogantes que requieren explicaciones más detalladas para despejar cualquier duda relacionada con el manejo de los materiales escolares.