Representantes del oficialismo en Santiago respondieron a las críticas realizadas por dirigentes del Partido Revolucionario Moderno sobre la paralización del mercado de Pekín, una obra que permanece inconclusa desde hace varios años. Durante una intervención pública, funcionarios municipales aseguraron que la actual gestión encontró múltiples irregularidades administrativas y financieras vinculadas al proyecto, situación que obligó a realizar auditorías antes de continuar cualquier trabajo de construcción.
Entre los señalamientos realizados, las autoridades afirmaron que durante la gestión anterior se desembolsaron partidas millonarias para avances de obra que, según sus declaraciones, no fueron ejecutados conforme a lo establecido. También cuestionaron el diseño original del mercado, argumentando que carece de áreas de estacionamiento, espacios adecuados para el manejo de desechos sólidos y otras infraestructuras consideradas esenciales para su funcionamiento. Además, denunciaron supuestas irregularidades en la asignación de locales comerciales dentro del proyecto.
El debate ha generado opiniones encontradas entre dirigentes políticos, comerciantes y ciudadanos de Santiago. Mientras algunos consideran necesario concluir la construcción para ponerla al servicio de la comunidad, otros entienden que el diseño presenta deficiencias que ameritan una revisión profunda antes de invertir nuevos recursos públicos. Las autoridades municipales indicaron que las auditorías ya fueron concluidas y que la terminación de la obra estaría contemplada dentro de futuros presupuestos, aunque persisten cuestionamientos sobre la viabilidad y utilidad del proyecto en su estado actual.