Las celebraciones del Día de las Mercedes estuvieron marcadas por incidentes de delincuencia y denuncias de robos ocurridos en los alrededores del santuario religioso. Durante la jornada, ciudadanos reportaron hurtos de vehículos y acciones de carteristas mientras se desarrollaban las actividades conmemorativas. Los hechos provocaron preocupación entre asistentes y representantes comunitarios, quienes reclamaron mayor seguridad y medidas más estrictas contra la criminalidad. También se recordó el reciente acto vandálico relacionado con el incendio de una funeraria comunitaria en Santo Domingo durante protestas por operativos municipales.
En el ámbito del transporte, la Federación Nacional de Transporte Dominicano suspendió temporalmente el paro convocado por 72 horas tras alcanzar acuerdos preliminares con representantes del Gobierno dominicano. Las autoridades informaron que se establecerán mesas de trabajo semanales para discutir posibles soluciones al impacto generado por el aumento de los combustibles. Sin embargo, otros gremios del transporte mantuvieron convocatorias de huelga en la región sur del país, situación que motivó un amplio despliegue militar y policial en distintas carreteras y puntos estratégicos para evitar incidentes mayores.
La jornada también estuvo marcada por actos de recordación al dirigente estudiantil Amín Abel Hasbún, asesinado durante el gobierno de Joaquín Balaguer. Diversos sectores políticos y sociales realizaron actividades en memoria del líder estudiantil, mientras algunos grupos reclamaron la creación de una comisión de la verdad sobre el caso. No obstante, las conmemoraciones evidenciaron divisiones internas dentro de organizaciones de izquierda vinculadas históricamente a la figura de Hasbún, reflejando fragmentaciones persistentes en sectores políticos minoritarios del país.