La designación de Marlen Guante Varona como fiscal titular de Yamasá generó una intensa discusión pública en República Dominicana tras surgir comentarios discriminatorios sobre su apariencia física y supuesta ascendencia haitiana. La funcionaria obtuvo el cargo luego de participar y resultar ganadora en el concurso realizado por la Procuraduría General de la República para seleccionar nuevos fiscales en distintas jurisdicciones del país. El caso tomó relevancia en redes sociales y medios nacionales, donde numerosos usuarios cuestionaron su nombramiento basándose en prejuicios raciales y no en su trayectoria profesional.

Ante las críticas, Iguante Varona respondió públicamente defendiendo sus 19 años de servicio dentro del Ministerio Público. La fiscal aseguró que durante su carrera nunca ha sido señalada por actuaciones irregulares, parcialidad o manejo inapropiado de expedientes judiciales. Diversas figuras públicas, comunicadores y ciudadanos respaldaron su posición y calificaron los ataques como expresiones de racismo y xenofobia. También destacaron que el proceso de selección se realizó mediante concurso público, por lo que el nombramiento respondió a méritos profesionales y evaluaciones institucionales.

El debate reabrió conversaciones sobre discriminación racial, identidad y prejuicios sociales en República Dominicana. Sectores sociales insistieron en que el desempeño profesional debe prevalecer sobre características físicas, origen familiar o color de piel. Además, señalaron que situaciones similares afectan tanto a dominicanos dentro del país como a miembros de la diáspora en el extranjero. Mientras continúan las discusiones en plataformas digitales y programas de opinión, diferentes voces han pedido respeto hacia la funcionaria y una mayor reflexión sobre el impacto de los discursos discriminatorios en la sociedad dominicana.