La tragedia ocurrida en Haina, donde una patana atropelló a un grupo de niños que se dirigían a la escuela, dejando dos fallecidos y otros dos heridos, ha generado indignación nacional y fuertes cuestionamientos sobre el control del transporte pesado en República Dominicana. El hecho ocurrió en un callejón utilizado frecuentemente por camioneros para evitar el pago del peaje.
De acuerdo con denuncias presentadas en el programa Hoy Mismo, decenas de patanas utilizan diariamente rutas improvisadas y peligrosas para ahorrar entre 300 y 600 pesos. Residentes aseguran que los accidentes son constantes en la zona y que las autoridades no habían intervenido pese a múltiples denuncias previas. El caso volvió a colocar bajo la lupa al Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre y al Ministerio de Obras Públicas.
Panelistas también denunciaron las condiciones en las que circulan numerosos camiones de carga, muchos con neumáticos lisos, recauchados, sin seguros y sin supervisión adecuada. Además, criticaron la falta de regulación sobre las horas de manejo de los conductores y reclamaron mayores controles para evitar nuevas tragedias en las carreteras del país.