La Policía Nacional enfrenta fuertes cuestionamientos públicos debido a varios casos relacionados con abuso de autoridad, uso excesivo de la fuerza y presuntas irregularidades cometidas por agentes policiales. Uno de los hechos que más indignación provocó fue la muerte de Manuel Merán, un joven de 26 años que trabajaba para la propia institución y que, según denuncias de sus familiares, murió tras ser interceptado por varios agentes mientras conducía de civil. Su madre, Angelita Maldonado, aseguró que los policías actuaron de manera desproporcionada y calificó el hecho como un abuso de poder. El caso generó reacciones de preocupación sobre los protocolos aplicados durante intervenciones policiales.
En las últimas semanas también se reportaron otros incidentes que aumentaron la desconfianza ciudadana hacia la institución. Entre ellos figura la muerte de un supuesto implicado en un robo bancario dentro de una patrulla policial, caso que generó dudas debido a las circunstancias en que ocurrió el fallecimiento. Asimismo, un motociclista grabó el momento en que agentes presuntamente intentaban extorsionarlo para quitarle su motocicleta. Especialistas consultados señalaron que algunos miembros de la institución podrían estar vinculados a prácticas ilícitas y advirtieron sobre la necesidad de reforzar controles internos y mecanismos de supervisión dentro de los cuerpos de seguridad.
Frente a las críticas, representantes de la Policía Nacional admitieron fallas en algunas actuaciones y afirmaron que trabajan para mejorar la formación y profesionalización de sus agentes. Datos ofrecidos durante el reportaje indican que alrededor de 250 personas mueren cada año en acciones relacionadas con la policía dominicana y que más de 1,200 agentes fueron sometidos a procesos disciplinarios en los últimos dos años por faltas graves, principalmente homicidios. Como parte de las medidas implementadas, la institución adquirió cámaras corporales para grabar operativos y desarrolló una aplicación móvil que permitirá a los ciudadanos denunciar de forma anónima posibles abusos cometidos por agentes policiales.