Investigadores del Children’s Hospital of Philadelphia lograron en 2017 mantener con vida y desarrollar crías de ovejas dentro de un útero artificial, un avance médico que podría transformar el tratamiento de bebés prematuros en el futuro. El experimento permitió que los animales continuaran su crecimiento fuera del vientre materno mediante un sistema diseñado para imitar las condiciones naturales de gestación.
El dispositivo utilizado, conocido como Biobag o bolsa biológica, contiene una solución similar al líquido amniótico y funciona conectado al cordón umbilical del feto. A través de un mecanismo especial, la sangre es oxigenada y recibe nutrientes utilizando el propio bombeo cardíaco del animal. Según los investigadores, este sistema reproduce parte de las funciones de la placenta y crea un entorno estable para el desarrollo fetal.
Los científicos consideran que esta tecnología podría utilizarse inicialmente para ayudar a bebés extremadamente prematuros a completar su desarrollo antes del nacimiento. Algunos especialistas incluso plantean que, en un futuro lejano, los seres humanos podrían desarrollarse completamente fuera del cuerpo humano mediante úteros artificiales. Aunque todavía no existen pruebas completas en humanos, el avance ha generado debates científicos, éticos y sociales sobre el futuro de la reproducción y la medicina fetal.