Una intervención policial de rutina en una autopista de Pensilvania terminó en un violento tiroteo que dejó a un agente gravemente herido. Según reportaron las autoridades, dos policías detuvieron a Daniel Clary por conducir a exceso de velocidad. Durante el procedimiento, una prueba determinó que el conductor se encontraba bajo los efectos del alcohol. La situación se complicó cuando se produjo un forcejeo entre el sospechoso y los oficiales en plena vía pública.
De acuerdo con los informes preliminares, uno de los agentes utilizó una pistola eléctrica tipo taser para intentar controlar al conductor. Sin embargo, el hombre logró escapar momentáneamente y regresó hasta su vehículo, donde tomó un arma de fuego. Posteriormente abrió fuego contra los oficiales, impactando a uno de ellos en cuatro ocasiones. El agente herido permaneció en estado crítico y estuvo en coma durante doce días mientras recibía atención médica especializada.
Las autoridades confirmaron que Daniel Clary fue detenido tras el incidente y enfrenta cargos de intento de asesinato, además de otras acusaciones relacionadas con el ataque armado y conducción bajo efectos del alcohol. El caso ha generado preocupación sobre los riesgos que enfrentan los cuerpos policiales durante procedimientos aparentemente rutinarios. Organismos de seguridad continúan investigando las circunstancias exactas del tiroteo y revisan las actuaciones realizadas durante la intervención en la autopista.