El programa De extremo a extremo, en el segmento conducido por Robert Sánchez, abordó la controversia en torno a la supuesta desintegración del grupo “Merengueros Siglo XXI”. Esta iniciativa había surgido con el objetivo de unir a exponentes del merengue para impulsar el género y fomentar la colaboración entre artistas establecidos y nuevas generaciones. Sin embargo, recientes informaciones señalan conflictos internos que habrían debilitado el proyecto.
Según lo expuesto, la organización enfrentó dificultades en su funcionamiento, incluyendo desacuerdos entre sus integrantes sobre la inclusión y participación dentro del grupo. Algunos artistas habrían manifestado inconformidad con la dinámica interna, lo que derivó en la pérdida de cohesión. A pesar de esto, uno de sus promotores indicó que no se trata de una ruptura definitiva, sino de una pausa en las actividades, aunque persisten dudas sobre la continuidad real de la iniciativa.
El caso reabre el debate sobre la situación actual del merengue y los retos que enfrenta como industria musical. Analistas consideran que la falta de unidad entre sus principales exponentes limita el desarrollo de estrategias conjuntas para revitalizar el género. En este contexto, la posible disolución del proyecto evidencia la necesidad de mayor organización y consenso entre los artistas para fortalecer la presencia del merengue en el mercado.